domingo, 12 de febrero de 2012

Historias sin finales definidos...

El final de una historia no siempre es el principio de otra, porque puede que simplemente, esa historia no hubiera terminado aun... 

viernes, 3 de febrero de 2012

Quiero, quiero, quiero, quiero, quiero, quiero...

Solo quiero que lleguen las 5, no, mejor las 7:30 para coger un bus dirección Bierzo, y que llegue mañana para ir a mi pueblo y ver a mi gente... Solo quiero que llegue ya el sábado, si! Y verte, ver que estas bien y aclararlo todo, quiero que llegue el sábado y que todo sea mentira. Quiero muchas cosas: acabar el examen de hoy, coger el bus, llegar a ponfe, cenar croquetas, llegar a toral el sábado, ver a mis papis, verte a ti, saber la verdad y que todo sea mentira... Menos mal que soy una persona ambiciosa, si no, lo vería imposible.

jueves, 2 de febrero de 2012

¡Más virtudes que fallos!

Esa sensación que nos invade cuando deseamos algo que no podemos con tanta fuerza que duele. Ese vacío que sentimos cuando alguien que queremos se aleja de nosotros y no podemos evitarlo, aunque nosotros mismos seamos los culpables de que eso pase. El querer desaparecer del mundo cuando algo no sale como nos apetecería que saliera y enfadarnos hasta con nuestra sombra. Desesperarnos por que pase el tiempo y tan solo hacer que valla más despacio. Crearnos castillos en el aire, demasiado grandes, aun sabiendo que no lo conseguiremos y que cuando nos demos realmente cuenta solo sentiremos fracaso. No luchar lo suficiente por lo que se quiere. Darnos por vencidos excesivamente pronto. No confiar en uno mismo y no tener razones para ello. Somos seres caprichosos, desesperados, nos ahogamos en un baso de agua… pero también somos seres únicos, fuertes, con el arma más fuerte que hay, la mente, pero también con sentimientos que mueven montañas. Concluyo que hay que desesperarse menos y confiar más.